El sensor PIR (Infrarrojo Pasivo) detecta el calor emitido por objetos en movimiento dentro de un radio de 8 a 12 metros con un ángulo de apertura de 120°. Para aplicaciones críticas de alta velocidad, nuestro servicio ODM proporciona sensores de radar de microondas que duplican la distancia de detección activa.
El firmware del controlador programable regula la salida lumínica. Durante la inactividad, opera en modo de conservación (30% de flujo luminoso). Al registrar presencia humana, el sistema se eleva instantáneamente al 100% de potencia lumínica.
Esta sinergia entre sensor y algoritmo incrementa la autonomía de la batería hasta por 3 a 5 noches consecutivas en días de baja radiación solar directa o lluvia constante.